LA DE COPAS Y SU RECETA DEL TERREMOTO

Publicado el 15 septiembre 2023 Por Alessandra Lanzarini @alelanzarini

Nuestra colaboradora Alessandra Lanzarini nos cuenta además la historia de este cóctel chileno, justo cuando su ingrediente principal, el vino pipeño, sufre su mayor sismo.

Quién habría pensado que el terremoto del 85′, el primero que vivimos algunos, azotándonos aquella inolvidable tarde del domingo 3 de marzo, sería el argumento para bautizar a nuestro popular cóctel en base a pipeño, helado de piña y granadina.

El Rey de la fonda, facilón, dulce y fiestero, se ha convertido en el emblema dieciochero por excelencia, dándonos algo grato de asociar al épico mazazo que nos remeció hasta el alma.

Cuentan que esta delicia ya estaba presente en algunas mesas y establecimientos, pariente sureño del ponche a la romana, ícono tradicional imperdonable para el elegantísimo brindis de las doce en esos años nuevos antiguos, donde las María Antonieta reinaban, nos vestíamos de gala, lanzábamos fuegos artificiales a destajo y seguíamos dando abrazos hasta el 10 de enero. Pero esa es otra fiesta.

Lo que nos convoca, latiendo encima, está nuestro dieciocho de setiembre (corrector de texto acusando) como tanto escuché decir cuando era chica y tanto me conflictuaba; y sus cócteles…

Sí, cócteles, nuestro tema.

El adoradísimo terremoto también es un cóctel.

Un cóctel popular chileno hecho en vino pipeño, tan exitoso y deseado que se ha desarrollado una saga sísmica que saca aplausos.

Y si de magnitud hablamos, su presentación debería ser así.

  • Cataclismo: el gran jarro de terremoto (porque se sugiere compartir)
  • Terremoto propiamente tal
  • Tsunami:  su versión acuática, en Curacao o Menta,
  • Réplica: el terremoto en un vaso más pequeño, la seguidilla, como dicen los expertos, que se repiten después del primer golpe.

¡Tanta creatividad!

Les sugiero probarlo con Fernet, que suele estar como opción junto a la granadina, la menta y a veces ron, después del helado y el pipeño, que de acuerdo a los experimentados en el tema, la ingesta y sus consecuencias, en su calidad de digestivo, mitigaba todo tipo de dolencias gástricas relacionadas con el exceso.

Vale mencionar que para el terremoto usar copas, vasos, cañas, tazones o frascos no tiene mayor relevancia, trascendencia ni repercusión en lo que el endieciochamiento propiamente tal implica, al menos durante el período que dichas festividades comprenden.

Es más, el vaso plástico de medio litro es el formato de mayor uso.

Terremoto en vino pipeño de oro tan del campo, con nostalgia. No como esos chimbombos del super, medios aguados, jaquecosos y fomes.

Ya nada es como antes.

El “Pipeño”, ese vino típico del sur de la zona central que solíamos conocer, este año ha sido denominado por el SAG como una bebida alcohólica con características únicas propias y diferentes al vino.

– Pero no que era vino de pipeño?

– Con graduación alcohólica menor al 11,5°

 – No, no po’ si era, más bravo que el tinto, si siempre decían que con cuidado pa’ no irse por lo dulce.

– Producidas en el territorio nacional, en las regiones del Maule, Ñuble y Biobío

-Ya, y entonces ¿en otra parte no se puede?

– Con el fin de contribuir al desarrollo de la Agricultura Familiar Campesina (AFC).

 – Bien igual, pero, y ¿qué pasa con los otros productores que no son campesinos INDAP y tampoco industriales?

¿Cuál es el plan?

No me queda muy clara la cosa. Ahora ya se vuelve desafío, porque más de un terremoto (y más de dos)  habrá que zamparse en el jolgorio dieciochero. No cabe la menor duda.


Alessandra Lanzarini Olivari Sommelier & Bar Consultant. Curiosa siempre, comenzó estudiando Ingeniería en Acuicultura en la Universidad Andrés Bello, pero suspendió para explorar su interés en los cruceros. Lo que la llevó a descubrir su pasión por la gastronomía y la hotelería. Después de regresar a Chile, estudió Comercio Internacional y Administración de Empresa; mientras, trabajaba en destacados hoteles y restaurantes. Posteriormente, ingresó a la Escuela de Sommelier de Chile, y trabajó en diferentes restaurantes, explorando vinos y destilados nacionales y extranjeros. Actualmente, trabaja de forma independiente como sommelier, asesora de bares y desarrollo de coctelería. Sus grandes pasiones: escribir, hacer arte y experimentar con sabores.


Otros cócteles de Alessandra: 

LA DE COPAS EN SU DEBUT

 

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